sábado, noviembre 24, 2007

El Renacimiento del Management

En el siglo XXI hemos alcanzado superado una etapa en la forma en que funcionan y se gestionan las organizaciones.

La clave para el éxito ahora es alcanzar una MADUREZ de entendimiento, de visión, de acción. No estamos hablando de alcanzar la sabiduría, aunque comparativamente con las formas de actuar en los negocios en el s. XX, sí equivaldría.


¿Qué es la Madurez o el Proceso de Maduración?

El proceso de maduración es un camino. Un camino sencillo de trazar, aunque no tan fácil de recorrer. Idealmente consta de:
  • Pensar, reflexionar
  • Ver de forma sistémica el entorno, la organización. Concebir de forma holística
  • Asumir la implicación total, la confianza y por ende la responsabilidad que ello conlleva
  • Tener un inagotable deseo de desarrollo y una actitud de disciplina y acción destinado a cubrir dicho deseo. Esto es, no quedarse en el voluntarismo, sino hacer camino al andar. Este desarrollo implica:
    • buscar estar entre iguales, para comunicarse abiertamente y colaborar
    • hacer méritos para obtener reconocimiento
    • aprender de forma continua y colaborativa
Es aplicable a todos los ámbitos, uno de los cuales es el profesional, eje de este blog. Así, cuanto mayor sea la responsabilidad que desempeñamos en la organización en la que estamos, más desarrollada tiene que estar la habilidad para llevar a cabo el proceso de maduración.

En la era del conocimiento, la era en que la diferenciación ya no proviene de la excelencia operativa, las personas alcanzan su potencial a través de esta habilidad.


¿Cómo nos puede ayudar?

Sin duda alguna, una vez asumidos los importantes retos de una gestión altamente eficiente, debemos focalizarnos en lo realmente importante. Y a ello nos ayudará la maduración. Es un factor crítico para el éxito, que si no cumplimos no nos permitirá alcanzarlo.

Muchas organizaciones son un reflejo de sus directivos. La cultura está impregnada de la forma de pensar y de ser de sus dirigentes. Hay organizaciones que han tenido éxito como resultado de fórmulas y esfuerzos de equipos altamente efectivos. La "ciencia" del management ha contribuido notablemente a objetivizar y estructurar muchas estrategicas y prácticas.
Hay formas extremas de desarrollar la actividad de una organización: la abyección y la belleza. Pocas se pueden situar en esos extremos, porque pocos dirigentes logran llevarlas al máximo, siendo a su vez pocos los que tienen capacidad para ello (en el segundo caso, menos mal).
La mayoría de las personas somos "normales" (por no utilizar el término "mediocres"), por lo que la realidad de las empresas es toda una gama de grises entre aquellos dos polos. Sin embargo la tendencia natural es a los atajos, los favoritismos, en general a la pérdida de la ética para hacer como sea un objetivo, normalmente muy por debajo del potencial.

Para triunfar en estos nuevos tiempos, es necesario conseguir niveles de productividad elevados, pero no es suficiente. Los directivos deberán esforzarse por madurar en su gestión y conseguir equipos que deseen desarrollarse de igual manera.


¿Se puede acelerar el desarrollo de una persona u organización?

No existen fórmulas o pastillas mágicas que permitan alcanzar instantáneamente una madurez directiva para una determinada persona u organización en una situación concreta. Puede acelerarse notablemente con nuevas formas de pensar y trabajar, que proponen modelos totalmente diferentes de los patrones existentes. Combinaciones transgresoras, algo así como un túnel que traspasa la montaña en vez de tener que escalarla y después bajarla.

Sin embargo, la gran mayoría de las personas y de las organizaciones tienen a su alcance también el proceso de maduración y no está reservado para los más inteligentes o que llevan más años trabajando. Con los ingredientes antes detallados, en forma de una disciplina que nos hace disfrutar cuando estamos viviendo (y trabajar es una actividad totalmente compatible), podemos alcanzar rendimientos realmente sorprendentes. Está en nuestra mano desarrollar ese proceso de crecimiento, que poco a poco iremos orientando a cumplir nuestra misión.
Las organizaciones de los 2000 ya no son como las de antes. Necesitan urgentemente hacer su camino de maduración para medrar. Pero eso sólo ocurrirá cuando las personas que las integran se estén desarrollando.


La nueva profesión de FACILITADOR

Un directivo puede y debe apoyarse en un sinfín de apoyos para mejorar y conseguir desarrollar su organización. Entre ellos:
  • Su propia experiencia y aprendizaje por práctica
  • Consultoría externa, que puede aportar un conocimiento válido, que la organización puede interiorizar o no
  • Coachs y consejeros, que pueden ayudar a prepararse personalmente, a cómo organizarse y actuar
  • Escuelas de negocios que le ayudan con la "ciencia" del management
Pero la Facilitación Directiva supone al ayudar, de forma inductiva, a través de la persuasión y el acompañamiento en el camino, aportando marcos de reflexión, experiencia y crítica.

Desde avanzalis knowledge associates, sus integrantes tratamos de desarrollar nuestro propósito. Esto es, conocer nuevas organizaciones, actividades diversas, personas y directivos, ayudándoles a mejorar. Somos Facilitadores.